Yo traigo la espalda mala, el ánimo arriba, la vida rodeándome con circunstancias de lo más alentadoras y prefiero pensar que lo mejor será echar la fiaca en otros momentos.
Según yo, me limito a escribir lo menos para que no se piense que este blog es de palabrería monocromática o algo por el estilo. Compartí reanudando mis series de rock y de salsa, y en especial, en un post al que suponía yo que no le hacían falta tantas palabras, la morenaza de fuego Ironiadelirium me recalcó lo que supongo otros necesiten también leer. Mis palabras juguetones que rebosan de alteridad ante sus ojos, porque son ustedes mismos asumidos por mí y manifestados en mis textos.
Hoy es de mascotas, pero sólo puedo comentar que me place ver la paz de un bebé en cada animalito que duerme cuando rebosa de salud y ahí proyecto mis energías y mis ganas de echar la fiaca, en pos de que otros (los animalitos tan lindos que nos brinda la naturaleza para convivir con ellos, aunque suene cursi tilingo y puchungo) la echen.

Saludos!
